Fátima y Zavala

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¡Hola a todos! ¡El verano esta amainando pero aun la vida se mantiene ocupada como siempre!

Quiero escribir acerca del libro El secreto mejor guardado de Fátima del escritor español José María Zavala. Temprano en este verano Zavala recibió cierta publicidad por parte del famoso periodista italiano y vaticanista, Marco Tosatti. He visto que la obra de Zavala estaba siendo discutida en varios círculos y decidí dar una ojeada al libro. La presente nota no pretende ser una crítica estricta del libro. Más bien prefiero destacar algunas cuestiones que son de interés.

En resumen: No soy un admirador de El secreto mejor guardado de Fátima.

Zavala intenta hablar sobre Fátima, con un enfoque especial sobre materias que conciernen a la famosa tercera parte del secreto. Soy renuente a decir que Zavala tenga una mentalidad conspirativa, pero ni él lo rehúye. De hecho, incrementa el dolor de cabeza de las conspiraciones existentes con la presentación de una carta atribuida a Sr. Lúcia y fechada el 1º de abril de 1944.[1]

Este documento presta a mucha búsqueda después de la “interpretación” de la tercera parte del secreto de Fátima. Zavala va por el documento, encontrándolo interesante y proporciona la(s) conclusión(es) de un análisis profesional del manuscrito en el reverso de su libro (297-320). Primero Zavala prologó el informe de su libro con un capítulo entero (10) titulado La carta (233-268). Considero que el documento es un fraude y lo declaro inequívocamente.[2] Explicaré aquí mis razones.

La biografía de Sr. Lúcia de los Carmelitas de Coimbra, Um caminho sob o olhar de Maria, pasa un largo camino para ofrecer algunas respuestas sobre este asunto. Zavala estaba claramente consciente de esta biografía. Lo cita en su propio libro (pags. 266-267) y lo incluyó en la bibliografía (p. 321). Crucial para mi discusión es el hecho de que la biografía nos proporciona una versión de Sr. Lúcia acerca de cómo fue escrita la tercera parte del secreto. A todas partes he escrito sobre esta historia.

Para nuestros propósitos aquí, Nuestra Señora hizo una clara distinción entre la visión y su significado (significado). Ella ordenó que la visión fuese escrita pero no su significado. Este fue un hecho previamente desconocido por el público en general hasta el 2013 y ayudó a conducir hacia algunas discrepancias que han emergido a través de los años. No obstante, Zavala plantea que es aparente que la biografía haya tenido un enraizado solido en el entendimiento de Fátima por la gente.

Como lo anterior pertenece al libro de Zavala y la presunta carta de Sr. Lúcia, deseo apuntar un par de cosas. Primero, nótese la fecha de la carta: 1º de abril de 1944. La fecha es solamente tres meses posterior a la aparición de Nuestra Señora a Sr. Lúcia el 3 de enero de 1944. Si la carta del 1º de abril es auténtica, ¿cuál fue el objeto de Nuestra Señora al decirle a Lúcia que no escribiese el significado de la visión solo para que la Hermana lo escribiese menos de tres meses después? Zavala no indaga sobre esta cuestión (ni otras cuestiones relacionadas) y mucho menos las responde.

En segundo lugar, obsérvese como el texto del documento es de 20-25 líneas. El número de líneas juega con el argumento del Frère Michel (FM) de que el texto de Sr. Lúcia probablemente  (probablement) fue comprimido a 20-25 líneas. He demostrado en mi libro (capítulo 2) que FM parece estar ofreciendo su propia interpretación sobre algo que le dijo el Obispo Venâncio. FM no proporciona notas de citas textuales, por lo que existe dificultad en discernir las palabras exactas del Obispo Venâncio de aquellas de la interpretación del Frère Michel.

El hecho de que la supuesta carta de Sr. Lúcia encaja al propio tiempo con el hecho precedente de que no está en armonía con la discusión entre la visión y su significado me dice que la presunta carta es fraudulenta. Deseo puntualizar otra consideración en el libro de Zavala. En la página 62 discute una famosa hipótesis en apoyo del segundo texto: la diferencia de las fechas entre el 3 de enero y el 9 de enero de 1944. Zavala pregunta, ¿”Por qué Lucia esperó seis días completos para informar al Obispo de Leiria que ya había cumplido su petición?”[3]

Los Carmelitas respondieron la pregunta en su biografía: A Lúcia se le permitía escribir cartas los domingos.[4] Partiendo de que el 3 de enero de 1944 fue un lunes, la Hermana dejo constancia de la visión en un documento de estilo no epistolar. El 9 de enero de 1944 fue un domingo, de ahí la carta (en forma epistolar) al Obispo da Silva. O bien Zavala perdió esta referencia o la consignó después en su libro y no la encontré. Una cosa es segura: en la sección en la que aborda el asunto, Zavala no presenta la respuesta de los Carmelitas. El concluye la sección con una discusión sobre la nueva visión alcanzada por Sr. Lúcia el 3 de enero de 1944.

En conclusión, Zavala parece tener un buen deseo de examinar un asunto de interés para mucha gente. Lamentablemente, no parece ver el (los) problema(s) con su presentación a pesar del hecho de que la evidencia se yergue directamente ante la cara. Lo aplaudo por meterse en la complicación de obtener un análisis del manuscrito. Sin embargo, parece que no tuvo la misma precaución cuando verificó la información contra los hechos conocidos de la historia de Fátima en busca de cualquier inconsistencia potencial que cuestionara su presentación.

Sobre todo, Zavala provee una discusión especulativa que ensambla diversas fuentes ciñendo las sospechas habituales (Socci, Frère Michel, Tornielli, Tosatti, et al.). Para crédito de Zavala, él regresa a algunas de las fuentes más tempranas (por ejemplo: Canon Barthas). Este hecho, sin embargo, no salva su discusión de devenir una mezcolanza especulativa que emplea toda suerte de fuentes que me impactan como algo indiscriminadas. Zavala tiene ojo para el misticismo, no como un teólogo sino más como un periodista. Esto sacude profundamente su presentación que corre un serio peligro de impartir a la gente una idea errónea sobre Fátima.


[1] Tosatti tuvo conocimiento de esta carta y parece que fue una de las cosas que lo acercó al libro de Zavala.

[2] No creo que Zavala sea el creador de la patraña. De hecho, él explicó claramente cómo llegó a la carta (p. 233). La recibió de una fuente anónima en la carpeta de mensajes basura de su cuenta de correo electrónico. No tengo ningún motivo para dudar de su versión. Asimismo, esta carta del 1º de abril de 1944 ha circulado en el pasado por Internet.

[3] ¿Por qué aguardó Lucia entonces seis días completos para comunicarle al Obispo de Leiria que ya había concluido su petición?

[4] Um caminho sob o olhar de Maria (1ra. edicion), 274.

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